Ommnio alerta de la brecha digital dentro de las organizaciones y denuncia que el 99% de la inversión tecnológica sigue concentrándose en empleados de oficina, mientras los trabajadores deskless continúan operando con dinámicas propias de 1994.
Solo el 1% de la inversión tecnológica empresarial se destina a los trabajadores esenciales, de primera línea, a pesar de que este colectivo representa la mayor parte de la fuerza laboral en numerosos sectores. Así lo señala Ommnio, compañía especializada en digitalización de la comunicación interna en entornos operativos, que advierte de la persistencia de una brecha digital estructural dentro de las organizaciones.
La compañía subraya que, mientras la transformación digital ha avanzado de forma significativa en los entornos de oficina, los trabajadores sin escritorio continúan, en muchos casos, operando con herramientas, procesos y dinámicas de comunicación que no han evolucionado al mismo ritmo.
“Vivimos la pandemia como una oportunidad perdida para los empleados esenciales. Porque mientras ellos fueron los que sostuvieron la situación yendo a trabajar, la inversión tecnológica para modernizar las comunicaciones con los empleados fue prácticamente en su totalidad a facilitar el teletrabajo del personal de oficina. Años después, son muchas las organizaciones que continúan interactuando con su personal esencial con WhatsApps, cartelería en los vestuarios, papeles y llamadas de voz. Una vez más, el personal de primera línea ha quedado fuera de las inversiones en tecnología”
Una digitalización desigual dentro de las empresas
Los trabajadores deskless, aquellos que desempeñan su labor fuera de un entorno de oficina, representan una parte mayoritaria de la fuerza laboral global, pero siguen siendo el colectivo menos integrado en las estrategias de digitalización corporativa.
Según Ommnio, el 99% de la inversión tecnológica empresarial continúa concentrándose en empleados de oficina, mientras que únicamente el 1% se destina a trabajadores sin escritorio, pese a que estos perfiles sostienen gran parte de la actividad diaria en sectores como industria, logística, retail, salud o servicios.
“Durante años, la innovación tecnológica se ha diseñado pensando en el trabajador de oficina, mientras que la realidad operativa de la mayoría de los empleados ha quedado en un segundo plano”, señalan desde la compañía.
Comunicación fragmentada y dependencia de canales informales
En ausencia de soluciones corporativas adaptadas a su realidad, muchos de estos trabajadores, de primera línea, recurren a canales informales como grupos de WhatsApp para coordinar su actividad diaria, lo que genera una comunicación fragmentada dentro de las organizaciones.
Esta fragmentación dificulta la trazabilidad de la información, reduce la eficiencia en la coordinación de equipos y provoca diferencias significativas en la experiencia digital de los empleados dentro de una misma empresa.
Asimismo, la falta de herramientas específicas para este colectivo limita la capacidad de las organizaciones para estructurar de forma homogénea su comunicación y operaciones
Ommnio advierte de que, en pleno 2026, muchos trabajadores de este perfil siguen relacionándose con sus empresas con dinámicas más propias de 1994 que del entorno digital actual.
“Justicia digital” en el entorno laboral
La compañía enmarca esta situación en el concepto de “justicia digital”, que hace referencia a la necesidad de garantizar un acceso equitativo a la tecnología dentro de las organizaciones, independientemente del rol o la ubicación del empleado.
Para Ommnio, la transformación digital no puede considerarse completa mientras exista una brecha estructural en el acceso a herramientas entre empleados de oficina y trabajadores deskless.
“No nos creemos el discurso de que los empleados de primera línea no son tecnológicos. Todos tienen móvil, se comunican a diario vía WhatsApp, reservan hora en la peluquería o autorizan pagos en la app del banco. Si estas personas pueden usar la tecnología en su día a día como ciudadanos, pueden utilizarla también en su relación con la empresa. Si hoy por hoy no usan tecnología para relacionarse con su empresa es porque ésta no la ha proporcionado, o porque la solución que se les ha puesto delante está pensada para personal de oficina.”
En este contexto, el dato del 1% de inversión tecnológica destinado a este colectivo refleja, según la compañía, un desequilibrio persistente en las prioridades de digitalización empresarial.
El reto de completar la transformación digital
Más allá del impacto operativo, la compañía advierte de que esta desigualdad tecnológica tiene implicaciones directas en la eficiencia de los procesos internos, la coordinación de equipos distribuidos y la comunicación entre áreas de la organización.
Ommnio concluye que el siguiente paso en la evolución de la transformación digital pasa por integrar plenamente a los trabajadores esenciales en los sistemas de comunicación y operación de las empresas, reduciendo la brecha tecnológica interna y avanzando hacia un modelo más equilibrado de acceso a la tecnología.
Acerca de Ommnio: https://www.ommnio.com/es/


