Más del 80% de los CIOs considera que sus equipos necesitan mejorar en empatía, comunicación y orientación al cliente


Un informe de Setesca alerta de que la brecha entre tecnología y negocio sigue lastrando el impacto real de la transformación digital en las empresas.

 

Barcelona, 2 de junio de 2026. La mayoría de las iniciativas de transformación digital no alcanza los resultados esperados. Diversos estudios de consultoras como BCG, EY o Hyland sitúan en torno al 70% el porcentaje de proyectos que fracasan parcial o totalmente, lo que evidencia las dificultades de las organizaciones para traducir la inversión tecnológica en impacto real sobre el negocio.

 

En este contexto, un informe elaborado por Setesca apunta a un factor cada vez más relevante: las competencias no técnicas dentro de los equipos de IT. Según el estudio, más del 80% de los CIO considera que sus equipos deben mejorar en empatía, comunicación y orientación al cliente interno, habilidades que se consideran críticas para reducir la distancia entre tecnología y negocio.

 

El análisis concluye que el principal reto de los departamentos de sistemas ya no es tecnológico, sino cultural y relacional. Pese al avance en capacidades digitales, persiste una desconexión entre las soluciones desarrolladas y las necesidades reales de las áreas operativas.

 

“Durante años el foco ha estado en la tecnología, pero el verdadero diferencial está en cómo IT entiende y se relaciona con el negocio”, explica Jordi Damià, CEO de Setesca. “Muchas iniciativas son técnicamente correctas, pero no generan valor porque no parten de una comprensión profunda de las necesidades del usuario”.

 

Una brecha que impacta en costes, adopción y eficiencia

El estudio identifica patrones recurrentes en las organizaciones: definición incompleta de requisitos, soluciones poco adaptadas al usuario final, exceso de lenguaje técnico y una relación entre IT y negocio basada en la reacción más que en la colaboración.

 

Estas dinámicas derivan en mayor retrabajo, menor adopción de herramientas y en la percepción de IT como un centro de coste más que como un generador de valor.

 

“La consecuencia es clara: más inversión tecnológica no implica necesariamente más impacto en el negocio”, señala Damià. “Si no se cambia la forma de colaboración entre IT y las áreas operativas, el retorno seguirá siendo limitado”.

 

De área técnica a socio estratégico del negocio

Setesca apunta a una evolución progresiva del rol de los departamentos de IT, que pasan de ejecutar peticiones a participar en la definición de las necesidades del negocio.

 

Este cambio se apoya en tres capacidades clave: empatía para comprender el contexto del usuario, comunicación para traducir la tecnología a impacto de negocio y orientación al cliente interno para diseñar soluciones más alineadas con las necesidades reales.

 

En la práctica, esta evolución se traduce en modelos de trabajo más colaborativos, con dinámicas de co-creación, validación temprana con usuarios y ciclos iterativos en los que la experiencia de uso gana peso en la toma de decisiones.

 

“Lo relevante no es hacer más cosas, sino hacerlas de forma distinta”, afirma Damià. “Cuando IT participa desde el inicio en la definición del problema, las soluciones encajan mejor, se reducen fricciones y mejora la adopción”.

 

Nuevos indicadores para medir el impacto real

El informe también subraya la necesidad de revisar los indicadores con los que se evalúa el desempeño de IT. Frente a métricas tradicionales como el volumen de incidencias o los tiempos de resolución, propone incorporar indicadores vinculados a la experiencia de usuario, la adopción de soluciones y el impacto en el negocio.

 

Entre los beneficios observados en organizaciones que han avanzado en este enfoque destacan reducciones del 20% al 30% en retrabajo, mejoras en eficiencia operativa y un aumento significativo en la adopción de herramientas digitales.

 

Un cambio cultural más que tecnológico

El estudio concluye que la transformación del área de IT no debe abordarse como un proyecto puntual, sino como un proceso continuo de cambio cultural y organizativo. El liderazgo del CIO, la implicación del negocio y la adopción práctica desde fases tempranas son factores determinantes.

 

“Las organizaciones que consigan cerrar la brecha entre IT y negocio serán las que realmente capitalicen la transformación digital”, concluye Damià.

 

Acerca de Setesca – www.setesca.com

Setesca nace en 2007 fundada por Jordi Damià y orientada a ofrecer un servicio diferencial en sistemas de información e implantación de procesos de optimización. Pronto se convierte en un nuevo modelo estratégico de consultoría especializada en mejora de la gestión de departamentos TIC, y servicios y productos innovadores y de alta productividad. Del mismo modo, también está especializada en Gestión de Talento y soporte a la implantación de la innovación. La máxima del nuevo modelo de consultoría es la cercanía y flexibilidad a las necesidades del cliente, involucrándose directamente en los resultados esperados. Setesca ayuda a las empresas a adoptar procesos de innovación en compañías como en Seat, ICIL, Iberdrola, etc.


LO MÁS VISTO

NOTICIAS RELACIONADAS