Hoy entrevistamos a Daniel Bustamante, autor del libro El hijo del Silencio, novela de fantasía oscura y épica que combina aventura, emoción y profundidad humana, donde lo no dicho deja cicatrices y la verdad nunca es sencilla.
- El título es magnético. ¿Cuál fue la primera chispa que dio vida a El hijo del silencio? ¿Nació antes la idea del mundo de magia prohibida o el conflicto interno de Kael?
Ya de niño me encantaba leer aventuras. Recuerdo con cariño las lecturas de Laura Gallego, Cristopher Paolini, y también leía autores clásicos del género de fantasía como Tolkien. Pero mi inquietud vino de la soledad que sentía en secundaria. Tenía amigos, pero una imaginación que muchos no entendían y quise plasmarla en historias. Una historia aquí y allá, escribí varias descripciones de lugares, mundos, personajes… Al final, por los estudios y luego el trabajo, lo dejé olvidado, en papeles y en el ordenador. Hasta que en agosto me quedé sin trabajo y aburrido, sin propósito, sin rutina. Decidí que escribiría cuatro horas por la mañana y cuatro horas por la tarde. Una rutina fija ayuda a estructurar ideas, y más después de un bache. Kael es un personaje que me nació de dentro, me recuerda esa frustración que sentimos todos de jóvenes «¿por qué pasa esto?», «¿por qué a mi?», «no es justo», son preguntas importantes, que nos ayudan en la adolescencia a formar nuestra identidad, no sólo rabietas.
Quise poner mis dudas y convertirlas en algo creativo, como una terapia, en cierto modo. También tenía la ambición de escribir un libro y publicarlo, así que se juntó todo y de ahí surgió la novela.
- «Cuando el silencio esconde la verdad, buscar respuestas puede destruirte». Es una frase lapidaria. ¿Por qué crees que a los seres humanos nos da tanto miedo romper los silencios familiares o sociales?
Uno de mis personajes favoritos del cine dijo: “El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio y el odio lleva al sufrimiento”. La cita es de Yoda, de la saga de Star Wars. ¿Qué tiene que ver con la pregunta? todo. Cuando nos callamos algo podemos pensar “es por su bien” o “no quiero que sufra”. Pero nos autoengañamos. No es por no querer hacer daño. Lo que tenemos es miedo, a la decepción, a sufrir viendo sufrir a la familia y a los seres queridos. De ahí que los silencios destruyan familias, por no decirse las cosas, o amistades por faltar a la verdad. Callar cuando no te afecta es fácil. Decir la verdad en momentos en los que algo está en juego, y nos afecta en lo personal, eso es lo más difícil.
El silencio, es una metáfora del poder que tenemos al callar. La novela es una excusa, si se quiere, para relatar un aspecto social en el ser humano que es muy importante: las personas socializan porque por imperativo ante el miedo a la incertidumbre y la familia y el entorno cohesiona y da seguridad, por lo tanto, ¿qué ocurre cuando callas? Das y quitas poder, elección, libertad. En un silencio puede haber más poder que en mil palabras. La novela está llena de referencias en ese aspecto.
En la sinopsis mencionas que los secretos pesan más que las espadas. ¿Qué tan difícil fue equilibrar la acción épica con esta carga psicológica tan profunda?
He crecido leyendo grandes novelas y todas tienen dos puntos comunes: entretienen y enseñan. Algunos tratan aspectos como el bien, el mal y la bondad. Otros aleccionan sobre temas más mundanos, pero intentando siempre que el lector aprenda y crezca.
Kael enfrenta pruebas, con ayuda y guía. Cada batalla es un dilema y un reto, como la vida. Cada vez que elegimos, renunciamos y Kael no es distinto a nosotros, debe encontrarse a sí mismo y elegir.
La mayor dificultad es el ritmo, procurar no ser pesado en las descripciones y añadir acción cuando toca, sin pasarse. Eso he intentado, si lo consigo o no, lo decide siempre el lector.
II. Kael y su mundo (Personajes y atmósfera)
- Kael es un protagonista herido. ¿Cómo definirías su evolución desde la primera página hasta el final del libro sin hacernos spoilers?
Es un crío que tiene dudas propias de la juventud y se ve obligado a tomar decisiones que la mayoría de nosotros no tendrá que tomar jamás, espero. Su evolución, es obligada, forzada por las circunstancias. El choque sería similar a la de un chaval adolescente, como ocurre en las guerras, que cuando ya no hay más de donde sacar, se ven obligados a servir y luchar en el frente, sacados de su cotidianidad de un día para el otro, y es parecido a lo que ocurre con Kael.
- El libro se etiqueta como Fantasía Oscura. ¿Qué elementos de este género vamos a encontrar? ¿Hay monstruos físicos, o los peores son los que habitan en los secretos de los personajes?
Sí, desde monstruos deformes a demonios y lugares lúgubres, a cultos con personajes espeluznantes. Aunque el elemento más oscuro es el miedo del propio personaje.
- La magia prohibida suele tener un coste. En tu universo, ¿qué precio debe pagar alguien que se atreve a usarla?
Perderse uno mismo y los daños colaterales, claro. Puede condicionar la estructura física de lugares, incluso cambiarte por dentro y asimilar dentro de uno cosas impensables. Y además está la carga del poder que pesa por la responsabilidad en los personajes.
III. El autor tras las cicatrices (Conexión personal)
- Se dice que los autores dejan partes de sí mismos en sus libros. ¿Cuál es la herida o el silencio de Kael con el que más te identificas?
Soy de los que dudan por todo. En confianza, con gente que respeto, suelo ser dicharachero, pero eso no significa que todo lo que diga sea todo lo que hay. Me callo muchas cosas, uno aprende con el tiempo. Soy muy celoso de mi intimidad, por eso el silencio es para mi un arma y un escudo. En ese sentido, Kael, usa las pausas para escuchar y armarse, como yo. Muchos creen que hablo y suelto burradas como si quisiera destacar o algo por el estilo. Es justo lo contrario, cuando veais que alguien habla más que los demás, normalmente es porque está escudándose, obliga a los demás a centrarse en temas que ni le importan, para protegerse de las cosas que le hieren de verdad. En la novela, los silencios se mezclan con un lenguaje del entorno de los personajes, en segundo plano el propio mundo de la novela ayuda. Los personajes, cuando se escucha y se respeta al mundo, éste les ayuda, sólo tras entender, en el silencio, ese lenguaje del mundo.
El mundo que nos rodea está lleno de matices que debemos interpretar sobre la marcha. A mi siempre me cuesta interpretar segundas intenciones y sentidos, los he tenido que ir reconociendo, como todos. Kael aprende eso mismo también, aunque en su caso sea más tangible y no figurativo.
- Como escritor, ¿qué fue lo que más te «quebró» o te resultó más difícil de plasmar en esta historia?
Mi propia ignorancia y vanidad. Pensé que sería sencillo contar las ideas que tenía en mi mente. Una cosa es saber lo que quieres y otra muy distinta es ejecutar las ideas. Eso creo que podrá confirmarlo cualquier creativo y cualquier empresario, ya puestos. Ya puedes tener la mejor idea del mundo que sin ejecución, no tienes nada.
Y para ejecutar ideas, otro ingrediente es la paciencia. No soy nada paciente, eso es lo que llevé peor. Revisar, revisar y revisar. Alguien que emprenda un proyecto debe lanzarse, no paralizarse, y yo me como mucho la cabeza, me cuesta arrancar sin ver antes mil fallos, por eso ha sido un reto mayúsculo. He tenido que callar al perfeccionista que llevo dentro muchas veces.
- Si pudieras darle un solo consejo a Kael antes de que empiece su viaje por los reinos, ¿qué le dirías?
Incluso en la cueva más profunda y oscura, puedes encontrar vida. Lo malo y lo bueno va y viene, así que dale sólo la importancia justa a cada cosa, a cada momento.
IV. Mirando al futuro (Promoción)
- En este inicio de 2026, la fantasía está viviendo un momento increíble. ¿Qué hace que El hijo del silencio sea una lectura imprescindible para este año?
Además de lo obvio, que es una novela entretenida, enseña y muestra aspectos muy humanos. Enseña que la solución a los problemas puede venir de alguien increíble, o de alguien, en apariencia, anodino. Muestra a los jóvenes la importancia de escuchar y de ser respetuoso con el medio que nos rodea. Y a los no tan jóvenes, les ayuda a recordar que cuesta valorar los silencios propios y ajenos, los momentos en los que escuchar a otros. Enseña, en definitiva, lo que puede llegar a costar la vida y sus distintos aspectos, si se deja de respetar lo ajeno. “El hijo del silencio” es una novela para la introspección. Aunque entiendo que no todos lleguen a leer la novela buscando filosofía, claro.
- ¿Es este el inicio de una saga o una historia autoconclusiva? ¿Qué más podemos esperar de este universo?
Es autoconclusiva, sí. Siempre me da rabia cuando estoy con alguna saga y tengo que esperar para otro volumen.
Es verdad que el mundo planteado puede prestarse a más historias, pero no lo haría con los mismos personajes. Quizás escriba más al respecto del mundo de “El hijo del silencio”, si gusta mi novela y me piden explicaciones sobre lo ocurrido antes y después de los acontecimientos de la novela, por ejemplo.
- ¿Dónde pueden los lectores seguir tu rastro y conseguir el libro?
Pueden conseguir el libro en Kindle de Amazon, en Amazon.es o amazon.com y seguir mi Instagram (dani_bustamantedegea) y TikTok (@dan_busta3) y en Linkedin.


