El segmento de mayor calidad gana 4,68 puntos en tres años, mientras las camisetas reducen su peso del 68% al 56% y crece la demanda de prendas y artículos de mayor durabilidad.
Las empresas están cambiando la forma de comprar merchandising corporativo: realizan pedidos más pequeños y fragmentados, pero muestran una mayor predisposición hacia productos de calidad, durabilidad y valor añadido. El cambio se produce en paralelo a una mayor diversificación de las prendas y artículos utilizados por las compañías para vestir a sus equipos, reforzar su imagen de marca o realizar regalos corporativos.
Los datos de teefactory.es, empresa de Mataró especializada en textil personalizado con más de 45 años de trayectoria, reflejan esta evolución. El tamaño medio de los pedidos ha descendido un 14% en los últimos tres años, mientras que el peso de las líneas premium ha aumentado 4,68 puntos porcentuales en el mismo periodo.
El cambio en el volumen de compra también se refleja en el tique medio, que ha pasado de 491,80 euros en 2023 a 306,84 euros en 2026, un descenso del 37,6%. Según la compañía, esta evolución está relacionada principalmente con la reducción del número de prendas adquiridas por pedido y con la tendencia de las empresas a dividir sus necesidades en varias compras a lo largo del año.
De un gran pedido anual a compras más pequeñas y frecuentes
La reducción del tamaño medio de los pedidos responde a una transformación en los hábitos de compra del cliente corporativo. Frente al modelo basado en realizar un gran pedido anual, algunas empresas optan ahora por distribuir sus compras en diferentes momentos y adaptar cada pedido a las necesidades concretas de sus equipos, campañas o acciones.
Esta evolución también está cambiando las condiciones que necesitan los proveedores para responder al mercado. En el caso de Teefactory, la compañía ha reducido de 10 a 5 unidades el pedido mínimo para prendas dirigidas al ámbito corporativo y laboral, con el objetivo de atender pedidos de menor volumen.
El cambio no implica necesariamente una menor preocupación por la calidad. Al contrario, la empresa detecta una mayor atención a las características de las prendas y los productos que las compañías incorporan a sus estrategias de merchandising.
“Antes premiaba más el regalo corporativo barato y vistoso. Ahora notamos que muchas empresas buscan regalos más cuidados y duraderos porque, al final, también representan la imagen de la compañía. No quieren que su marca quede asociada a un producto promocional de poca calidad”, explica Ángel Fernández, CEO de Teefactory.
La compañía también observa esta evolución en productos concretos. Algunas empresas, por ejemplo, buscan mochilas de mayor calidad para sus equipos y rechazan las opciones promocionales de bajo coste porque consideran que pueden transmitir una imagen que no se corresponde con sus valores de marca.
Las camisetas pierden peso frente a una oferta más diversificada
La transformación también se refleja en el mix de producto. Las camisetas han pasado de representar el 68% al 56% de las ventas de la empresa en los últimos años, aunque continúan siendo el producto con mayor peso dentro de su actividad.
La pérdida de peso relativo de las camisetas coincide con un mercado más diversificado, en el que ganan presencia las sudaderas, chaquetas, chalecos, polares, bolsas y mochilas, entre otras categorías. La evolución responde también al intento del sector de reducir su tradicional dependencia de las camisetas y de la estacionalidad asociada a los meses de verano.
Al mismo tiempo, el cambio no se limita a la aparición de nuevas categorías. Dentro de las propias camisetas, también aumenta la demanda de prendas de mayor calidad, con gramajes más elevados, mejores tejidos y acabados.
“Antes la grandísima mayoría de nuestras ventas eran camisetas. El mercado se ha ido diversificando y hoy, aunque siguen siendo el producto estrella, existe mucha más demanda de otras prendas y productos. Y dentro de las propias camisetas también vemos una búsqueda mayor de calidad”, señala Ángel.
El segmento premium gana peso
La mayor exigencia hacia los productos se refleja en el crecimiento del segmento premium, que ha aumentado 4,68 puntos porcentuales en tres años. Esta evolución también se observa en la oferta disponible en el mercado, con un número creciente de proveedores que incorporan líneas premium y ecológicas e incluso marcas especializadas en este segmento.
En Teefactory, las ventas de marcas como Stanley/Stella han crecido un 44% respecto a 2025, en línea con una demanda creciente de prendas de mayor calidad y con atributos vinculados a la sostenibilidad.
Según los datos de la compañía, los segmentos de empresa y moda y diseño concentran conjuntamente el 75% de las ventas premium. Dentro de ellos se encuentran tanto empresas y startups que buscan ropa corporativa o regalos de calidad para sus equipos como creadores de marca que buscan prendas premium, en muchos casos con componentes ecológicos.
El cliente profesional gasta de media un 45% más que el cliente amateur que se inicia en el mundo de la moda, una diferencia que la compañía relaciona con las distintas necesidades y niveles de exigencia de ambos perfiles.
Ángel apunta además a una evolución del propio mercado promocional, cada vez más saturado de propuestas de bajo coste, frente a una oferta premium en crecimiento.
“El mercado promocional está muy saturado con tantas marcas de baja calidad. Algunas marcas han abierto un segmento premium y ahora cada vez más proveedores están ampliando sus catálogos en esa línea. La calidad y la diferenciación permiten también ofrecer productos con mayor valor añadido”, explica Ángel.
La personalización se adapta a pedidos más pequeños y complejos
La transformación del merchandising también alcanza a las técnicas de personalización. Actualmente, las técnicas de mayor valor añadido representan alrededor del 15%, aunque las herramientas y procesos utilizados por el sector han cambiado notablemente en las últimas dos décadas.
Hace unos 20 años, la serigrafía estaba especialmente vinculada a grandes tiradas, el bordado al segmento más premium y corporativo y el vinilo a equipaciones y pedidos de pocas unidades. Posteriormente, la llegada del DTG permitió responder a una demanda creciente de resultados de mayor calidad y acabados diferentes al efecto del vinilo.
Actualmente, el DTF se ha convertido en una de las técnicas con mayor protagonismo, especialmente por su capacidad para responder a pedidos más pequeños, complejos y urgentes.
En paralelo, Teefactory comenzó hace aproximadamente una década a especializarse en etiquetas personalizadas para pequeñas tiradas, dando respuesta al crecimiento de creadores de marca que necesitaban personalizar sus prendas sin asumir los volúmenes de producción tradicionales.
Esta evolución refleja cómo la personalización se ha adaptado a un mercado en el que el volumen deja de ser el único criterio y ganan importancia la flexibilidad, la rapidez y la capacidad de trabajar proyectos de menor escala.
“Siempre hemos transmitido que se generan más impactos publicitarios con prendas buenas que sus destinatarios llevan a gusto. Cien camisetas buenas que la gente lleva varias temporadas son una mejor inversión que 200 baratas que a la primera lavada sirven de trapo. Creo que el cliente, poco a poco, lo va entendiendo”, señala Ángel.
Esta tendencia también está favoreciendo la recurrencia. Teefactory cuenta con clientes que cada año recurren a la compañía para elegir regalos o prendas premium para sus equipos, especialmente en campañas como Navidad, y buscan asesoramiento para seleccionar productos que encajen con la imagen y los valores de la empresa.
El cambio hacia pedidos más pequeños y productos de mayor calidad apunta así a una transformación del merchandising corporativo: menos unidades, mayor especialización y una creciente preocupación por la utilidad, la duración y la imagen que transmite cada producto.
Acerca de Teefactory: https://teefactory.es/


