Energías renovables, un activo seguro en escenarios de recesión

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La inversión en el sector eléctrico suele considerarse estratégicamente defensiva, y esto se debe a que, aunque la demanda de energía dependa de la evolución del PIB, hay un mínimo en el consumo. En consecuencia, es un negocio muy estable, cuyos flujos de caja se predicen con facilidad.

Hasta ahora, el principal hándicap del sector era que se requiere de importantes inversiones en material inmovilizado, lo que deviene en fuertes barreras de entrada y una naturaleza oligopolista. Sin embargo, explican los expertos de Flobers, gracias a la implantación y desarrollo de las instalaciones fotovoltaicas, la generación puede realizarse con inversiones de diversos tamaños, diversificando y atomizando los puntos de generación, lo que viene bien para la competencia y eficiencia del sector.

“En el momento en el que estamos, la posibilidad de existir plantas de diverso tamaño y ubicación facilita la inversión de diversos importes, democratiza y pone al alcance de muchos bolsillos la participación en un sector seguro y rentable, ante los tiempos de incertidumbre que se avecinan”, añade Diana Plané, CEO de Flobers. “En cambio, en momentos de recesión, la estrategia de Buffet por apostar por grandes empresas tiene sus fallas, sobre todo si nos centramos en inversiones ESG, como la fotovoltaica. Un gran tamaño no responde a una mejor gestión o gobierno, como ya indican datos de Morningstar”.

Bonos, Bolsa y activos no cotizados. Así está el mercado de inversión

La evolución de los mercados de bonos “investment grade” (soberanos y corporativos) depende mucho de la evolución de la inflación y, por lo tanto, de la política monetaria en dos vertientes: subidas de tipos de interés, y cambios en las políticas de expansión cuantitativa. En la situación actual, la inflación no remitirá, al ser estructural. Los bonos caerán y habrá sobreoferta de venta. “Si nos centramos en los activos de crédito “high yield” (rating BB+ o inferior), su comportamiento estará más relacionado con la evolución de la bolsa.

Los bancos centrales han estado comprando activos, unos dos billones de dólares anuales desde 2008, cantidad que se multiplicó por más de tres durante la COVID. Así, las compras han subido los precios de los bonos, deprimiendo su rentabilidad y expulsando al inversor tradicional de bonos, que tiene que buscar rentabilidad en otros activos, entre ellos la Bolsa.

En un mundo en el que, si se mantiene el dinero en liquidez, se pierde cada año el equivalente a la inflación, y si se mantiene en bonos soberanos, la rentabilidad obtenida casi siempre es inferior a la inflación, no es de extrañar que los inversores deban canalizar sus fondos hacia los activos privados o activos no cotizados. En general, suelen generar entre un 2% y un 3% de mayor rentabilidad que sus homólogos cotizados. Esa diferencia puede marcar la frontera entre un tipo real positivo o negativo; en otras palabras: ganar o perder dinero. En un contexto como el actual, la asignación de dinero institucional y privado hacia el private equity, venture capital, deuda privada (fondos que prestan dinero a compañías directamente) y fondos inmobiliarios, crecerá con fuerza. Muy posiblemente observaremos cómo esta clase de activo “privado” duplica su tamaño y llega a los 15 billones en 2025.

¿Por qué invertir en Energías Renovables en estos momentos?

Invertir en energías renovables es una excelente opción ya que, por ejemplo, con el actual sistema de fabricación de paneles solares, se ofrecen 25 años de garantía de rendimiento superior al 80%, lo que representa que esas placas solares van a tener una buena productividad durante más de 30 años. Durante todo este tiempo se podrá generar cada día electricidad gratis sin pagar a la compañía eléctrica, y más aún con la reducción progresiva que ha habido en los últimos años en el precio los paneles fotovoltaicos.

Invertir en esta fuente de energía es muy rentable. Lo corroboran, entre otros, una investigación de la multinacional de gestión de activos energéticos Kaiserwetter y un estudio del organismo especializado “Carbon Tracker Iniciative”. Por un lado, las previsiones de Kaiserwetter apuntan a que las energías renovables lograrán una cuota del 36% sobre el mix energético mundial en 2030. Un porcentaje que permitirá incrementar el PIB unos 1,3 billones de dólares. Por otro lado, Carbon Tracker Iniciative reveló que en 2016 la rentabilidad de la inversión en energías renovables era superior a la de las energías fósiles tradicionales.

Según señalan desde Flobers, hay grandes motivos por los que las empresas y particulares deberían invertir en energías renovables: medioambientales, económicas y de rentabilidad. Desde un punto de vista medioambiental, la lucha contra el cambio climático y por la preservación de la riqueza natural del planeta es vital para la población general. En concreto, la Generación Z no invertirá en empresas que no sean sostenibles, pero sí lo hará en proyectos solares fotovoltaicos como los que se ofrecen en plataformas de crowdfunding y crowdlending como Flobers.

En cuanto a las razones económicas, cada vez es más barato invertir en energías renovables. Según el informe de Bloomberg “New Energy Finance”, mientras que en 1976 el coste de la energía fotovoltaica era de 80 dólares, en 2018 se redujo a 0,28 dólares. Además, la inversión en energías fósiles está cayendo. En 2017, el descenso de la inversión hacia el petróleo y el gas cayó un 25%, según publicó la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Y en lo que se refiere a la rentabilidad, invertir en energías renovables es cada vez más rentable. Los números así lo indican. Y es que, poco a poco, este tipo de energía se está convirtiendo en un valor seguro para invertir. En 2016 las renovables ya representaban el 17% de todas las inversiones.

Diana Plané, CEO de Flobers

¿Cómo se puede invertir en Energías Renovables?

Hay varias formas de hacerlo, a través de acciones, bonos verdes, fondos indexados… Pero la inversión en proyectos sostenibles y de energías renovables está al alcance de todos, con fórmulas como el Crowdlending, ya que se facilita la financiación a pequeños y medianos promotores, evitando de este modo los prestamistas tradicionales como los bancos. Este tipo de inversiones se caracterizan por llevarse a cabo a través de una plataforma digital, como Flobers.com, donde se especificarán las bases del contrato y se determinarán tanto los tipos de interés como el plazo de devolución. Permitiendo así, que un gran número de particulares accedan a una inversión segura y con una gran rentabilidad, también en momentos de recesión.

Flobers, crowdlending en energías renovables

Flobers.com es una plataforma de financiación participativa, que permite a cualquier persona convertirse en un Flober invirtiendo en energías renovables desde solo 1.000 €. En su propósito de mejorar el planeta, utiliza la tecnología para democratizar la inversión en proyectos de energías renovables abriendo la posibilidad a pequeños inversores, generando una rentabilidad óptima.

El foco de Flobers en el corto plazo son proyectos de inversión en energías renovables fotovoltaicas ubicados en España, de hasta 5 millones de euros, con una gran rentabilidad. Más adelante se irán abriendo a nuevos mercados y otras tecnologías cómo la eólica o minihidráulica. 

Más información en www.flobers.com


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