Cat Real Estate incorpora Cat Real Intelligence, su propia capa de inteligencia artificial en las empresas del grupo para agilizar el análisis de información y oportunidades y defiende que la tecnología permitirá a los profesionales dedicar más tiempo a las tareas de mayor valor. El objetivo a 2 años es que la IA gestione el 50% de las tareas administrativas y mejorar un 20% su NOI (Net Operating Income).
La inteligencia artificial está entrando de lleno en el sector inmobiliario y empieza a cambiar algunas de las tareas que forman parte del día a día de sus profesionales. Análisis de información, tratamiento de datos, documentación o preparación de estudios son algunos de los ámbitos en los que estas herramientas pueden agilizar procesos y liberar tiempo para otras funciones que requieren experiencia, criterio y relación directa con el cliente.
En un sector históricamente tradicional, Cat Real Estate ha iniciado la implantación de Cat Real Intelligence, una nueva capa de inteligencia artificial que se incorporará de forma progresiva a las empresas del grupo. Para poner en marcha el proyecto, la compañía cuenta con Pau Baella, un joven profesional especializado en inteligencia artificial e inmobiliario, que se encargará de liderar su desarrollo e implantación.
El objetivo es aplicar la IA a diferentes procesos relacionados con el análisis de activos y oportunidades de inversión, la comparación de información de mercado, el tratamiento de documentación y la elaboración de estudios y propuestas para inversores.
Del análisis de datos a la toma de decisiones
Una de las principales transformaciones que puede introducir la IA en el trabajo inmobiliario tiene que ver con el tiempo que los profesionales dedican actualmente a recopilar, ordenar y analizar información.
Es aquí donde cobran sentido procesos ya iniciados por la empresa, como el soporte de esta tecnología a la hora de detectar, con mayor rapidez, las potenciales oportunidades de mercado relevantes en función de los criterios tanto de la propia empresa como del cliente.
La compañía considera que esta mayor capacidad de análisis permitirá que los profesionales puedan dedicar más tiempo a interpretar la información y tomar decisiones, en lugar de concentrar buena parte de su trabajo en la preparación previa de los datos.
Otro foco de Cat Real Intelligence es la implementación de la IA a nivel interno. El poder adaptarse a la medida y necesidades concretas del grupo facilita la automatización de carga administrativa, frecuentemente repetitiva. Por otro lado, el filtro de inteligencia artificial que se aplica a la documentación agiliza los tiempos de entrega sin sacrificar criterio ni calidad.
Pau Baella insiste en que “el valor real está en saber dónde, cuándo y cómo hace falta aplicar la IA en la empresa” y en “no dejarse llevar por el entusiasmo del mercado, y acabar pecando de sobrecargar los procesos y equipos”.
“La inteligencia artificial va a cambiar profundamente nuestra profesión, pero el factor humano seguirá siendo esencial. Nuestro objetivo es utilizar la tecnología para ser mejores asesores, no para convertir el asesoramiento inmobiliario en un proceso automático”, explica Nacho Castella, fundador de Cat Real Estate.
El avance de estas herramientas también hará que cobren mayor importancia capacidades como la estrategia, la negociación, el conocimiento del mercado y la comprensión de las necesidades de cada cliente.
“Podremos disponer de mucha más información y analizarla mucho más rápido, pero eso no significa que las decisiones se puedan automatizar. Entender qué necesita un cliente, valorar una oportunidad, negociar una operación o generar confianza sigue requiriendo experiencia y criterio”, señala Castella.
Una apuesta tecnológica que viene de lejos
La incorporación de inteligencia artificial se enmarca en la trayectoria tecnológica de Cat Real Estate, que ya había apostado por la innovación en el sector a través de su incubadora Cat Real Estate PropTech.
Con Cat Real Intelligence, el grupo da ahora un paso más para incorporar la IA de forma transversal a sus empresas, manteniendo al mismo tiempo su modelo de asesoramiento especializado y cercano, especialmente dirigido a Family Offices e inversores privados.
Para Cat Real Estate, la evolución tecnológica del sector no pasa únicamente por disponer de nuevas herramientas, sino por saber integrarlas en el trabajo de los profesionales para mejorar su capacidad de análisis y de asesoramiento.
“El asesor inmobiliario del futuro tendrá que conocer muy bien el mercado, entender a su cliente y, además, saber utilizar la inteligencia artificial. La tecnología no sustituirá el valor del buen asesoramiento; lo multiplicará”, concluye Castella.
De cara al ejercicio 2026, la consultora tiene de nuevo objetivo y mandato para invertir 40 millones de euros en activos comerciales en Barcelona y Madrid, consolidando su estrategia de crecimiento en los principales mercados urbanos.
En paralelo, el grupo Cat Real Estate está estudiando la adquisición de empresas especializadas en la gestión de patrimonios inmobiliarios como vía adicional de crecimiento. En este sentido, la compañía ya se encuentra analizando propuestas en firme que le permitirían reforzar su posicionamiento y ampliar su capacidad de gestión.
Asimismo, la compañía tiene previsto potenciar su incubadora proptech, www.catrealestateproptech.com, donde destacan startups como Rentando y Melibero, enfocadas en soluciones tecnológicas aplicadas al sector inmobiliario. Con esta estrategia, la consultora reafirma su posición como referente en la gestión de patrimonios inmobiliarios de family office y su apuesta por la consolidación de activos comerciales de calidad en Barcelona y Madrid.
Cat Real Estate, con más de 20 años de experiencia en el sector y especializado en la gestión de patrimonios inmobiliarios familiares por toda la península, especialmente en las ciudades de Barcelona y Madrid, está potenciando su área de asesoramiento a family offices a través de su canal Cat Real Estate Premium. Se enfocan en un servicio muy personalizado, analizando y asesorando en operaciones de inversión inmobiliaria de alta rentabilidad. Es un área que sigue creciendo aun en tiempos de crisis y Cat Real Estate potencia alineado por su modelo de negocio.
Acerca de Cat Real Estate: https://www.catrealestate.com/es
Cat Real Estate Estate es una consultora inmobiliaria con sede en Barcelona con veinte años de existencia. La empresa está especializada en la gestión de patrimonios inmobiliarios para family office y gestiona un patrimonio superior a 800 millones €. La dirección de la compañía va a cargo de: Nacho Castella Casas. Profesional del sector con más de veinte años de experiencia en el sector inmobiliario de Barcelona. Ha estado seis años en Busquets Gálvez como director comercial y dos años en Landscape (Filial inmobiliaria del Grupo Banco Sabadell) como responsable Comercial del Patrimonio del Grupo. Es Licenciado en Derecho por la UPF y Máster en Dirección de empresas Inmobiliarias por la UB. Ha intervenido en el asesoramiento de importantes operaciones de ubicación de grandes empresas en Barcelona.


