Entrevista con Enrique Navarro, fundador de RRHHpress.com


Soy Enrique Navarro, nacido en Madrid, en 1969, casado y con tres hijas. Licenciado en Derecho por el CEU San Pablo y Master en Gestión Comercial y Marketing por ESIC. Desde 1996 he trabajado en empresas relacionadas con los Recursos Humanos, así como en firmas relacionadas con la comunicación, el marketing y las relaciones públicas. En noviembre de 2009 lancé el periódico online especializado en Recursos Humanos RRHHpress.com, con dos objetivos: por un lado, ser la sala de prensa por excelencia del ámbito de los Recursos Humanos, y, por otro, despertar el interés por esta función y por todo lo que la rodea entre aquellos que no la conocen o que piensan que simplemente es contratar y despedir personas.

Con el ánimo de conseguirlo, mi jornada laboral es prácticamente 24/7, pero estoy empezando a ver los frutos.

¿Qué te llamó la atención de ser Emprendedor? ¿Naciste o te hiciste Emprendedor?

 Desde el comienzo de mi carrera profesional he sido trabajador por cuenta ajena, con todas sus ventajas e inconvenientes. Por aquel entonces ni siquiera se me pasaban por la cabeza términos hoy habituales como emprendedor, autónomo, empresario o autoempleo. Acababa de terminar la carrera y el master y, ya se sabe, tenía la cabeza llena de pájaros. Si a eso se añade un entorno en el que era raro conocer experiencias emprendedoras, el terreno no estaba abonado para lanzarte por tu cuenta.

Tras unos años trabajando para diferentes empresas, un -por aquel entonces- amigo y yo fundamos en 2004, con una tercera persona, una empresa especializada en comunicación en el ámbito de los Recursos Humanos, de la que yo era socio, único empleado y administrador de la misma.

No puedo decir que fuera emprendedor por vocación, sino co-emprendedor por necesidad. Fui un emprendedor sobrevenido, no de nacimiento. Tanto es así que, de los tres socios que éramos, solo yo vivía de mi trabajo en la empresa.

¿Viven mejor los emprendedores?

Depende. No se puede generalizar. Bill Gates y Steve Jobs fueron emprendedores en lo suyo, y nadie duda de que vivan o hayan vivido estupendamente. Pero habrá de todo, emprendedores que vivan muy bien, como los antes mencionados, ya sea por sus ingresos, por su realización personal o por otros factores, y emprendedores por vocación que, sobre todo hoy, estén en la cola del paro intentando que alguien les dé trabajo. En mi caso, yo vivo bien, lo que no quiere decir que no quiera mejorar mi situación e, incluso, buscar otros emprendedores que quieran unirse a mí en este proyecto.

¿Tuviste excusas para no emprender antes?

La vida nos lleva a la gran mayoría por unos caminos muy definidos. En mi caso, el camino era colegio, universidad, master, trabajo en una empresa…. No es que tuviera excusas para no hacerlo, es que no se hablaba de ello, prácticamente no existía. Incluso, en el master que cursé, no recuerdo que por aquel entonces se hablara de emprendimiento. No se planteaba la posibilidad de emprender.

¿Qué es lo que más valoras de tu nueva vida como Emprendedor?

Quizá la libertad para decidir sobre qué hacer en cada momento. Aunque en todas las empresas en las que he trabajado para otros solía ser un profesional autónomo, en el sentido de tener capacidad de decisión, ser emprendedor o empresario te da una libertad total, pero también exige muchos sacrificios.

¿Qué le recomendarías a alguien que se esté pensando el empezar a Emprender?

Que si cree en lo que va a hacer, que lo haga. Que vaya paso a paso, con paciencia, que no busque ingresos rápidos ni pelotazos. Que se aísle un poco del entorno más cercano, porque ahí, seguramente, tendrá los mayores opositores a su iniciativa emprendedora. No hay que olvidar que muchas veces los emprendedores somos bichos raros, no estamos demasiado bien vistos.

Por otro lado, que se prepare para el fracaso. Pero no a ese fracaso de escuela de negocios o de las películas en el que nos dicen que de fracasar se aprende y que se sale fortalecido y todo eso. Hay que preparase para el fracaso real, el de perderlo todo y el de decir ¿Ahora qué hago? No se trata de ser agorero, sino de ser realista. Sobre todo en estos días.

Por último, ser emprendedor no es sinónimo de soledad. Una empresa es la unión de tres cosas: idea, capital y trabajo. La soledad no es buena nunca, y tampoco para ser emprendedor. Yo recomiendo buscar gente que se quiera unir al proyecto, sobre todo en sus inicios, siendo muy cuidadoso. Como se suele decir, sin prisa pero sin pausa.

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