La inteligencia artificial empieza a transformar el acceso al conocimiento fiscal en pymes y asesorías


La inteligencia artificial empieza a consolidarse como una herramienta útil en el ámbito fiscal, especialmente entre autónomos, pymes y asesorías que buscan ganar eficiencia en su operativa diaria. Una de las líneas de desarrollo con mayor adopción es la de los asistentes inteligentes, capaces de resolver dudas en lenguaje natural y ofrecer soporte básico sin necesidad de recurrir a artículos técnicos o al asesoramiento directo.

Plataformas como Quipu han comenzado a integrar este tipo de soluciones. En su caso, con Genius AI, un asistente conversacional que responde preguntas relacionadas con facturación, impuestos y el uso de la plataforma, y que está entrenado con más de 1.300 artículos de su blog y centro de ayuda. Genius AI permite resolver dudas de forma inmediata y sin esperas.

«Nuestro objetivo es poner la tecnología al servicio de quienes gestionan su negocio día a día, haciéndoles la vida más fácil sin complicaciones técnicas», explica Roger Dobaño, CEO de Quipu.

Este tipo de soluciones están pensadas para perfiles diversos, desde autónomos que trabajan fuera del horario habitual, hasta asesores que colaboran con clientes que utilizan la plataforma y necesitan resolver cuestiones operativas sin saturar los canales de soporte.

Además de los asistentes inteligentes, desde Quipu también aplican tecnologías de inteligencia artificial en otras funcionalidades como la digitalización de tickets y facturas mediante OCR, la conciliación bancaria automática o la generación de modelos fiscales que el usuario puede revisar y presentar. Según explican desde la compañía, la clave está en aplicar la IA a problemas reales del día a día administrativo y contable, sin perder de vista la sencillez y la fiabilidad.

Frente a un contexto de creciente complejidad normativa, con cambios como Verifactu en el horizonte, el uso de herramientas que simplifiquen la interpretación y ejecución de tareas fiscales se presenta como una vía para reducir la carga operativa y aumentar el control sobre las obligaciones tributarias.

LA IA COMO APOYO, NO REEMPLAZO: UN ALIADO PARA EL ASESOR

El avance de la inteligencia artificial en el sector fiscal no implica la sustitución del profesional, sino una transformación de su rol. Desde Quipu señalan que herramientas como Genius AI no buscan reemplazar al asesor, sino liberarlo de tareas operativas repetitivas para que pueda centrarse en el análisis estratégico y en el acompañamiento personalizado al cliente.

Al resolver dudas frecuentes sobre modelos, deducciones o el uso de funcionalidades, el asistente inteligente reduce la carga de soporte técnico y fiscal, permitiendo que los despachos profesionales optimicen su tiempo y se enfoquen en lo que realmente aporta valor: la planificación, la interpretación de datos y el diseño de estrategias fiscales.

«Creemos en una IA que potencia al profesional, no que lo sustituye. Cuando el asesor no tiene que resolver dudas operativas cada día, puede dedicar más tiempo a lo que realmente importa», apunta Roger Dobaño.

Para muchos despachos, integrar este tipo de soluciones se traduce en una mejora directa de su productividad, en una mayor satisfacción del cliente final y en un mejor aprovechamiento del tiempo de sus equipos. Según Quipu, el futuro pasa por una colaboración inteligente entre tecnología y profesional humano, donde cada uno aporta lo que mejor sabe hacer.

HACIA DÓNDE AVANZA LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA GESTIÓN FISCAL

Desde Quipu apuntan que la inteligencia artificial en el ámbito fiscal no solo evolucionará hacia asistentes conversacionales más inteligentes y especializados, sino también hacia una automatización cada vez más contextual y fiable de los procesos administrativos clave.

Por un lado, se espera una mayor presencia de IA entrenada en normativa local, capaz de ofrecer respuestas específicas, no genéricas, y de adaptarse a los cambios regulatorios casi en tiempo real. Esto permitirá a cualquier autónomo o pyme acceder a conocimiento fiscal experto sin necesidad de tener formación técnica.

Por otro, la tendencia va hacia procesos automatizados con sentido fiscal real: sistemas de OCR capaces de leer, validar y clasificar documentos, conciliaciones bancarias más precisas y generación de modelos fiscales listos para revisar y presentar como ya ha integrado Quipu. Todo ello, manteniendo siempre al usuario o al asesor en el centro de la decisión.

“La verdadera transformación no es que la IA lo haga todo por ti, sino que te permita hacerlo tú mismo de forma más rápida, segura y con menos margen de error”, señala el CEO de Quipu. Para la compañía, el futuro de la IA aplicada al sector pasa por acompañar, simplificar y dar control: un copiloto inteligente que facilite el cumplimiento fiscal sin añadir complejidad.


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