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La startup finlandesa Verda ha conseguido 189 millones de dólares (unos 163 millones de euros) en una nueva operación de financiación anunciada el 22 de septiembre de 2026. La transacción incluye una ronda Serie B sobresuscrita, liderada por Emergence Capital, junto con inversión adicional de fondos, empresas estratégicas y business angels. Con esta operación, la compañía supera los 450 millones de dólares captados entre capital y deuda y alcanza una valoración superior a los 1.000 millones de dólares.
Verda, con sede en Helsinki y anteriormente conocida como DataCrunch, desarrolla una infraestructura integral para cargas de trabajo de inteligencia artificial. Su propuesta combina centros de datos, hardware especializado, capacidad de computación y una plataforma cloud desde la que los equipos tecnológicos pueden entrenar y ejecutar modelos de IA. La empresa compite en un mercado marcado por la escasez de GPU y por la necesidad de disponer de capacidad de cálculo flexible, rápida y con criterios de eficiencia energética.
Emergence Capital lidera la ronda
Emergence Capital ha encabezado la Serie B. En la operación también han participado MUFG Innovation Partners, Supermicro, Varma Mutual Pension Insurance Company, Lifeline Ventures, 6 Degrees Capital, byFounders y Tesi, la entidad finlandesa de inversión pública. Además, se han incorporado inversores individuales como Ola Tørudbakken, vinculado a Meta, y Mark Saroufim, de Core Automation y GPU MODE, según la comunicación publicada por Verda.
La compañía ha explicado que la ronda fue sobresuscrita, una señal del interés que está despertando la infraestructura europea para inteligencia artificial. La operación no se limita a aportar recursos financieros: también incorpora a inversores con conocimiento de hardware, computación en la nube, mercados de capitales y escalado tecnológico.
Más centros de datos y capacidad de computación
El destino principal de los fondos será acelerar el desarrollo de todas las capas de la nube de IA de Verda. La empresa prevé ampliar su capacidad de computación, invertir en servicios de inferencia a gran escala y reforzar tanto la infraestructura física como el software que utilizan sus clientes.
La financiación permitirá también desplegar nuevas GPU, ampliar la capacidad de sus centros de datos y desarrollar funcionalidades empresariales para compañías que necesitan utilizar inteligencia artificial con mayores exigencias de seguridad, control y rendimiento. Entre las líneas de producto que está impulsando Verda figuran servicios de almacenamiento compatibles con S3, Kubernetes gestionado, registros de auditoría, inicio de sesión único y capacidades de computación confidencial.
El plan contempla, además, continuar la expansión internacional en Europa, Estados Unidos y Asia. Verda ha abierto oficinas en Londres y San Francisco durante 2026 y quiere aprovechar el nuevo capital para acercar su infraestructura a los mercados donde la demanda de computación para IA está creciendo con mayor rapidez.
Una operación ligada a la soberanía tecnológica europea
Ruben Bryon, fundador y consejero delegado de Verda, ha señalado que la inteligencia artificial se está convirtiendo en una infraestructura crítica para diferentes industrias. En la comunicación de la empresa, el directivo ha defendido la oportunidad de construir desde Europa una compañía tecnológica global y reducir la huella de carbono asociada a la computación.
La operación refleja una tendencia cada vez más visible: los inversores están destinando grandes cantidades de capital no solo a las aplicaciones de inteligencia artificial, sino también a las empresas que construyen la capacidad de cálculo necesaria para que esas aplicaciones funcionen. En el caso de Verda, los 189 millones de dólares servirán para transformar una startup especializada en infraestructura cloud en uno de los nuevos referentes europeos del ecosistema de IA.
Fuentes: comunicado de Verda, 22 de septiembre de 2026; Startup.eu, 22 de septiembre de 2026.


