De 1.000 sudaderas a 70 millones de prendas: 45 años de evolución de Teefactory frente a las multinacionales


Teefactory, con sede en el Maresme, acumula 45 años de trayectoria y más de 70 millones de prendas producidas, tras evolucionar desde un taller tradicional hacia un modelo basado en la adaptación, la tecnología y el servicio a medida.

En las últimas décadas, el sector textil ha experimentado profundos cambios impulsados por la globalización y la evolución tecnológica. En este escenario, la personalización se ha consolidado como una vía de diferenciación para empresas que han sabido adaptar su modelo para dar respuesta a nuevas demandas sin renunciar a su base productiva.

De los orígenes a la especialización

La historia de teefactory.es comienza en Mataró, cuando su fundador, Ángel Fernández Prats, empezó vendiendo sudaderas promocionales para financiar sus estudios. Lo que nació como una iniciativa puntual derivó en la creación de un taller de serigrafía textil en un momento en el que la producción local marcaba el ritmo del sector.

Con el paso del tiempo, la compañía fue incorporando nuevas técnicas de personalización, desde la serigrafía y el bordado hasta soluciones más avanzadas vinculadas a la digitalización, como el transfer, la sublimación, el DTG o el DTF, una de las tecnologías con mayor crecimiento en la actualidad. La empresa incorporó esta tecnología de forma temprana, anticipándose a su expansión en el mercado.

Además, ha participado en proyectos de gran escala vinculados a eventos internacionales, como el Tour de Francia o el París-Dakar, reforzando su capacidad de gestión en producciones de alta exigencia logística.

Adaptación y evolución del modelo

A lo largo de su trayectoria, la empresa ha desarrollado su actividad en un contexto marcado por cambios económicos y sectoriales constantes. Ha atravesado distintas etapas del mercado, reforzando su estructura y ajustando su modelo para responder a nuevas dinámicas.

En este proceso, ha evolucionado desde un enfoque centrado exclusivamente en la producción hacia otro más orientado al servicio, en el que la adaptación y la comprensión de las necesidades del cliente adquieren un papel central. Esto incluye la gestión de proyectos de gran volumen y complejidad logística, así como producciones más específicas para marcas y eventos.

Todo ello apoyado en un equipo que combina experiencia artesanal con herramientas tecnológicas, lo que permite abordar desde grandes producciones hasta proyectos más específicos.

“El sector se encuentra en un punto de inflexión. La irrupción de grandes operadores y la automatización han cambiado profundamente las reglas del juego, y eso obliga a las empresas a redefinir su papel”, explica Ángel Fernández Prats, fundador de la empresa Teefactory.

“En nuestro caso, hemos entendido que el valor no está solo en producir, sino en acompañar al cliente y entender qué necesita realmente para su proyecto. Esa capacidad de adaptación ha sido clave para nuestra continuidad durante estas décadas”, añaden.

Con más de 70 millones de prendas producidas a lo largo de su historia y más de 150.000 pedidos gestionados, Teefactory se ha consolidado como un actor especializado dentro del sector. La compañía trabaja con más de 25.000 clientes acumulados y mantiene un índice de satisfacción del 99,5%, reflejo de un modelo basado en la precisión y la respuesta a medida.

En un entorno en constante cambio, la trayectoria de Teefactory refleja la evolución de una parte del tejido productivo que ha tenido que reinventarse para mantenerse activa. Más allá del volumen o la producción, la empresa ha centrado su estrategia en la adaptación continua como elemento clave para sostener su actividad a lo largo del tiempo.

Acerca de Teefactory: https://teefactory.es/


LO MÁS VISTO

NOTICIAS RELACIONADAS