El mercado de la vivienda de lujo mantiene su dinamismo, aunque empieza a mostrar señales de moderación tras varios años de fuertes subidas. Así lo refleja el último informe de Tecnitasa, que sitúa el crecimiento del segmento prime en el 10,87% en 2025 y prevé incrementos de entre el 6% y el 8% en 2026, en un contexto de consolidación. Madrid lidera esta tendencia, con un aumento del 16,47% interanual, consolidándose como el mercado más dinámico del país en el segmento de alto standing.
En este contexto, el consultor inmobiliario Eduardo Molet apunta a un cambio de ciclo, tanto en el de las viviendas consideradas de lujo como en la segunda mano en general: el mercado sigue creciendo, pero con un ritmo más contenido y sostenible. Según sus estimaciones, el precio de la vivienda de segunda mano en Madrid está creciendo por encima del 11% en 2026 y podría moderarse hasta el 7% en 2027. “La vivienda en la capital sigue subiendo, pero ya no al ritmo de años anteriores. Entramos en una fase más estable y racional.”
Molet coincide con el diagnóstico general del informe sobre el mercado inmobiliario de lujo. “Nos encontramos ante un mercado sólido impulsado por la demanda internacional, pero hay que tener en cuenta un matiz clave: el comportamiento del comprador está cambiando”. Según explica el consultor, “hay operaciones, sí, pero se negocia mucho más. El comprador ya no compra a cualquier precio.”

Las claves del mercado de lujo
Detrás de esta evolución, Eduardo Molet señala tres factores principales: la demanda internacional, la escasez de oferta y el posicionamiento de Madrid.
El primero es la fuerte demanda de compradores e inversores extranjeros, especialmente latinoamericanos, que ven en Madrid un destino seguro tanto desde el punto de vista jurídico como patrimonial.
El segundo es la escasez de oferta de calidad, con muy poca obra nueva en zonas prime y un número limitado de viviendas de lujo bien reformadas. “Lo bueno es escaso, y lo escaso sube”, apunta el consultor.
El tercer factor es la posición competitiva de Madrid frente a otras grandes capitales europeas. Molet explica que “si la comparamos con París, Londres, Ámsterdam o Milán, Madrid sigue siendo una ciudad con recorrido. No es un mercado disparado, es un mercado sólido.”
Un mercado más selectivo
El cambio de ciclo también se refleja en el perfil del comprador, que ahora analiza más cada operación, negocia con mayor intensidad y muestra menor disposición a pagar cualquier precio.
Esta evolución encaja con la tendencia hacia el “lujo silencioso” que señala Tecnitasa: un mercado más discreto, donde prima la calidad, la ubicación y el uso real de la vivienda frente a la ostentación.
Pese a la moderación prevista, el atractivo de Madrid se mantiene intacto. “Madrid sigue siendo una apuesta fuerte en el mercado inmobiliario internacional, pero ahora con un crecimiento más sostenible y equilibrado”, concluye Molet.


