Tomás y Pilar, de servir cafés a gestionar un increíble restaurante


Tomás y Pilar, de servir cafés a gestionar un increíble restauranteCuando uno va paseando por la Rambla del Poble Nou en Barcelona, se encuentra con multitud de oferta de restaurantes.

Lo mismo podríamos decir de la sensación de estar caminando por las principales calles de cualquier ciudad o municipio de este país.

Muchos de ellos se han enfocado a un público turístico. Otros prefieren el cliente local, más fiel y agradecido. Tomás y Pilar tenían su propio bar de esos que sirven muchos cafés y cañas.

De aspecto viejo o no reformado, o lo que muchos otros dirían «cutrillo», el bar ha experimentado un cambio paradógico. Manteniendo su aspecto dejado, se puede degustar de la mejor comida de degustación en Barcelona.

Tomás y Pilar, dos emprendedores que pasaron de servir cafés a gestionar un increíble restaurante

Siguiendo una descripción muy apropiada por el Laboratorio gastronómico, el lugar es pequeño, tan solo cuenta con cinco o seis mesas y una pequeña barra a la entrada, al fondo la cocina, la concepción del local difícilmente puede ser más modesta.

Las paredes llenas de pósters de futbol (Danone siempre como patrocinador) y llenas de estanterías de trofeos de múltiples formas y tamaños, por el techo colgadas gorras y otros tipo de objetos, pero a pesar de todo este lío, el lugar desprende carácter y la estancia se torna agradable al calor de cualquier conversación.

Tomás y Pilar que regentan el local encargándose de la sala y la cocina respectivamente, se preocupan porque tu estancia no sea coyuntural y que en tu recuerdo perdure su amabilidad, su simpatía, su conversación y su cocina.

Y he aquí el cambio radical del proyecto de ambos. Hablando con Tomás en sus múltiples incursiones con los que están cenando, nos comentó que hacía cosa de seis años que empezaron a ofrecer lo mejor de lo mejor en cuanto a cocina.

Cansados de menus y sencillos bocatas, se habían inclinado por una carta de exquisiteces donde Pilar cocinaba en plan familiar. Los resultados son espectaculares en cuanto al clima acogedor, comida buenísima y ambiente muy agradable. El local no habla por la exquisitez de la experiencia.

Con este ejemplo queremos resaltar que lo importante de los proyectos de los emprendedores no es tanto la fachada o escaparate sino la relación calidad y precio de lo ofrecido.

Es verdad que en este bar no entraría nadie a experimentar ya que no se fiaría, pero es también muy cierto que solo tiene seis mesas y no quieren un local abarrotado con clientes que no puedan conocer o entablar algo más que una relación de comida.

El precio medio de cada comensal es de 35 euros, nada barato estos días, pero que les permite obtener una muy buena remuneración y compensación a los 25 años que llevan en el bar.

Bar El Porrón. Tel. 93 225 20 89;  Calle del Doctor Trueta, 225 ; Barcelona


LO MÁS VISTO

NOTICIAS RELACIONADAS